Selenita

La piedra de selenita, que lleva su nombre por la diosa griega Selene, o la diosa de la Luna, es uno de los minerales más limpios y puros. Se forma a través de la evaporación del agua de mar, es por eso que su relación con el agua la vincula con los signos de este elemento. Destaca por ser capaz de limpiar la energía del resto de los cristales, estimular la actividad cerebral y transmitir paz y tranquilidad, es por eso que uno de sus mayores usos es en la meditación y en el trabajo espiritual, y usualmente es usada como amuleto.